Donovan Carrillo (Zapopan, Jalisco, 25 años) ha ido contra la corriente en la mayor parte de su vida. Su anhelo era competir en un deporte que en su país existía solo en los centros comerciales como una actividad de fin de semana. Carrillo quería competir en el patinaje artístico aunque para eso debía entrenar en una pista de hielo con condiciones lejanas a las del alto rendimiento de Europa o Asia. Tuvo que mudarse de Guadalajara a León porque habían cerrado su pista. Tenía solo 13 años y la tenacidad de alguien de 30 años. Esa terquedad deportiva le ha llevado a conseguir su segunda clasificación a unos Juegos Olímpicos de invierno. Las sedes italianas Milano-Cortina ya le esperan en febrero de 2026.
Source: EL PAÍS Edición México: el periódico global en EL PAÍS




