Decenas de miles de tiendas de campaña esparcidas sobre la arena y rodeadas por verjas vencidas marcan el punto en el desierto sirio, en el noreste del país, en el que se ubica el campo de Al Hol para familiares del Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés) que este lunes ha sido completamente vaciado. Las autoridades sirias ponen fin a siete años de limbo legal durante los que decenas de miles de mujeres y niños quedaron atrapados bajo custodia de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS, compendio de milicias kurdoárabes) y el rechazo de sus países de origen de extraditarlas. Son el remanente del derrocado califato islámico, mientras que sus maridos o padres, el reducto más radical de los muyahidines del ISIS, están presos.
Fuente: Internacional en EL PAÍS




