Pakistán y la vecina Afganistán entraron en la noche del sábado en una espiral de violencia en la zona fronteriza que ha causado decenas de muertos. Ambas partes se culpan de la grave crisis. El ejército de Pakistán dijo este domingo que 23 sus soldados y más de 200 combatientes talibanes afganos e insurgentes afiliados a los fundamentalistas murieron en los enfrentamientos armados. La cifra contrasta con la ofrecida por los talibanes en Kabul, que dijeron que 58 soldados pakistaníes y nueve afganos murieron en los combates en la frontera común.
Fuente: Internacional en EL PAÍS



