Inmersas en conversaciones en las que se plantean expulsar a Israel de todas las competiciones internacionales, la FIFA y la UEFA necesitan que las federaciones europeas comiencen a manifestar su negativa a que sus selecciones y clubes de fútbol se nieguen a jugar contra cualquier rival israelí. Como sucedió con el caso de Rusia tras su agresión a Ucrania, ese paso podría ser definitivo para articular legalmente la hipotética exclusión internacional del fútbol israelí que se han planteado ambas organizaciones en los últimos días mediante contactos informales.
Source: Deportes en EL PAÍS





